martes, 3 de enero de 2017

¿Cuánto Te Pagaron Por Renunciar A tus Sueños?


 ¡A muchas personas les han arrancado el sueño de las manos! El mundo está lleno de derribadores de sueños y de asesinos de ideas.
Algunos que no persiguen ningún sueño propio se molestan al ver a otros persiguiendo los suyos. El éxito de los demás les hace sentirse incapaces o inseguros.

Los profesores de negocios Gary Hamel y C. K. Prahalad escribieron acerca de un experimento llevado a cabo con un grupo de monos. Cuatro monos fueron colocados en una sala que tenía un poste elevado en medio. Suspendido de la cima del poste había un montón de plátanos. Uno de los monos hambrientos empezó a trepar el poste para buscar algo de comer, pero cuando estiraba la mano para tomar un plátano, fue bañado por un chorro de agua fría.

Chillando, bajó a toda velocidad por el poste y abandonó el intento de alimentarse. Cada uno de los monos hizo un intento similar, y cada uno fue bañado con agua fría. Luego de varios intentos, se dieron por vencidos.
Los investigadores entonces sacaron a uno de los monos de la sala y lo reemplazaron por un mono nuevo. Cuando este nuevo miembro del grupo empezó a trepar el poste, los otros tres le sujetaron y le dieron de tirones para bajarlo al suelo. Luego de intentar trepar el poste varias veces y de ser arrastrado por los demás, finalmente se dio por vencido y no volvió a intentar trepar el poste.


Los investigadores reemplazaron a los monos originales uno por uno con monos nuevos, y cada vez que llegaba un mono nuevo, sería arrastrado por los demás antes de que pudiera alcanzar los plátanos.


Luego de cierto tiempo, en la habitación sólo quedaban monos que no habían recibido el chorro de agua fría, pero ninguno de ellos intentó trepar el poste. Se impedían unos a otros treparlo, aunque ninguno de ellos sabía por qué lo hacían.


Tal vez hay otros que te han arrastrado en la vida. Te han desalentado de soñar. Tal vez sentían resentimiento porque deseabas superarte o hacer algo significativo con tu vida, o tal vez buscaban protegerte del dolor o del desencanto. De igual modo, te han desalentado de soñar. No desmayes. Nunca es demasiado tarde para empezar a soñar y perseguir tus sueños.


«El instante en el cual te conformas con recibir menos de lo que mereces, recibes menos aun de aquello con lo que te habías conformado». Los sueños exigen a una persona a extralimitarse, a ir más allá del promedio. No puedes buscar un sueño y permanecer en la seguridad de lo mediocre al mismo tiempo. Esas dos cosas son incompatibles.


Cuando estamos muy faltos de inspiración para soñar, cuando nos conformamos con el promedio, podemos sentirnos tentados a culpar de ello a los demás, a nuestras circunstancias, o al sistema que nos rodea. La verdad es que la mediocridad siempre es una decisión personal.

Si estas Decidid@ en ir en pos de tus Sueños empieza por desempolvarlos y toma acción. Clic Aquí...


Comprometido con tu Éxito.













No hay comentarios.:

Publicar un comentario